• Ana Otero, Phd.

Abrazando la Materia.



Amados hombres y mujeres, estamos siendo llamados para que nos vaciemos completamente ya que estamos transitando una recalibración en todos los niveles. Debemos llenar este espacio vacío con los nuevos códigos y sobre todo con la Sagrada Presencia del Divino Femenino para volver a la experiencia directa del ALMA. Cuando el Velo finalmente se haya ido podremos ver a nuestra GAIA como SER viviente, podremos escuchar su lenguaje y entender sus mensajes, podremos HABLAR directamente con ella. Su Voz es la bendición del Origen.

La Ascensión es la forma de vivir en lo Femenino y en lo Masculino en Unión para habitar el Edén, honrando la encarnación que hemos elegido como hombres o como mujeres.

Ante toda esta energía potente que estamos viviendo es importante reconocer el cuerpo físico como vehículo de la manifestación de la Nueva Humanidad.

María Magdalena y Yehsua en sus enseñanzas nos dieron las claves para vivir en el ANTHROPOS, vivir en la Humanidad Sagrada. Para habitar en nuestra humanidad sagrada hemos de vivenciar el primer Hieros Gamos, que es el matrimonio de espíritu y materia. Venimos a este mundo en esa misma unión, el alma unida al cuerpo, y nuestro sistema patriarcal nos separar, produciendo consecuentemente una búsqueda en llenar los vacíos de la separación, una búsqueda de re-encontrar nuestras partes desmembradas.

En estos días en los que hemos experimentado la energía de los eclipses y en pleno Mercurio Retrogrado en Cáncer y Leo, propongo una vuelta a comulgar con la Materia, a comulgar con la TIERRA misma para recibir sus enseñanzas. Es de suma importancia reconocer y cumplir nuestro compromiso con la humanidad que hemos elegido.

Os propongo que junt@s reconozcamos las enseñanzas profundas de la Tierra.

La Tierra nos enseña a ser guardianes del silencio de su historia. Podemos Crear espacios de ritual sanador y meditar en soledad para escuchar los mensajes de Gaia a través de todos sus seres vivientes, toda su creación.

La Tierra nos enseña el anclaje, la seguridad, el sostén, la presencia y el enraizamiento. Confiemos en la Madre Tierra. Ella es ABUNDANCIA y nos nutre infinitamente.

La Tierra nos enseña a protegernos a través de la activación de los límites sagrados.

La Tierra nos enseña que somos mujeres y hombres con un propósito en esta manifestación. Focalicemos en el camino y plantemos intenciones.

La Tierra nos enseña a nutrirnos con amor. Nos alinea con la LEY DEL DAR Y RECIBIR EN EQUILIBRIO.

La Tierra nos enseña a tejer nuestra realidad y nuestra vida. Somos las Diosas y Dioses Tejedores.

La Tierra nos enseña que nuestro cuerpo es Sagrado, es el vehículo, es el Templo.

La Tierra nos enseña a proveernos con lo que necesitamos.

La Tierra nos enseña a ser guardianes de Ella y de nuestra comunidad.

La Tierra nos enseña que la energía fluye, que muere y se renueva. Para volver a nacer, hay que morir.

La Tierra nos enseña a soltar y a liberar.

La Tierra nos enseña a despertar los regalos divinos que nos han concedido la MADRE-PADRE.

En estos meses que vienen hasta Enero del 2020, os acompañaré y guiaré a través de las activaciones que estaremos recibiendo en la Tierra para prepararnos para una gran transición ya manifestada en la Tierra que sucederá en Enero del 2020. María Magdalena y su Espiral de la Rosa Mística nos darán sus mensajes, consejos y guía, y el Cosmos nos hablará a través de su danza infinita.

Recibamos al Templo Divino de la Madre en la Tierra.

Con Amor y Gratitud, os tengo en mi Corazón.

Ahava,

Ana Otero

CEO Mary Magdalene Mystery School®


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