• Ana Otero, Phd.

La Quietud y la Manifestación



La felicidad y la abundancia están disponibles para tod@s nosotr@s, en todo momento.


Estar en la quietud despierta nuestro poder de comprender lo extraordinario en lo ordinario y conocer la plenitud en lugar de la carencia. La verdadera magia de ser humano es saber que somos sacralidad y abundancia. La quietud no contrasta con la manifestación, ya que es la esencia de la manifestación y el equilibrio necesario para poder manifestar.


El vacío egoico no es lo mismo que la quietud. El vacío egoico es algo que ha estado tan arraigado en nuestra conciencia y que se ha transmitido de generación en generación. El resultado de esto ha sido una enorme separación del Espíritu de la Materia. La quietud nos recuerda que debemos infundir toda la Materia con Espíritu, ya que la esencia de la Materia es el Espíritu. En esta división nunca estamos satisfechos, tenemos un anhelo de más, comenzamos a compararnos con los demás, se establece una falta de gratitud y luego comenzamos a hacer más y a crear más a partir de nuestro vacío egoico.

Toda la existencia circula en perfecto equilibrio, emanando una armonía divina. ¿Cuándo olvidamos esto? ¿Cuándo olvidamos que en realidad somos suficientes? A veces es importante preguntarnos ¿Qué está aquí ahora? en lugar de ¿Qué sigue?


La quietud es el estado más activo del ser que he experimentado y a través de la quietud he llegado a Conocer al Divino Femenino, a la Madre Divina, y cuando la CONOCEMOS, nuestra fe en nuestra existencia humana se restaura y desde este lugar creamos con plenitud. , con gratitud, con amor y confianza. Todo lo que creamos desde este espacio se sostiene y se expande. Esta es la verdadera manifestación.


Ana Otero

Tradición Myrraphore Magdala. El Despertar con Aceites Sagrados.


Que la Magdalena nos guíe infinitamente.

Ahava,

Ana Otero

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